Una familia de Dhaka se refugia bajo un árbol tras un incendio nocturno que destruyo su vivienda y otras 300 levantadas junto a un pequeño estanque. Dhaka, aunque es muy húmeda, sufre numerosos incendios con cientos de víctimas, por la concentración urbana y la falta de medios de los bomberos.
Cada día se generan unas 4.000 toneladas de desperdicios sólidos en la capital de Dhaka. 2.200 son recogidas y trasladadas a los depósitos de Matuali (en la imagen) y Amin Bazar. El resto termina en ríos y canales.
Una persona duerme en la calle. Muchos miles carecen de un techo y gran parte de ellos sufren enfermedades y adicciones.
Akira Iwamoto, jubilado de 73 años vive en este cuarto de 2x3 metros en Kamagasaki. Toda su familia ha muerto. Enfermo de depresión, ha sufrido cinco intentos de suicidio. Su gran pasión es el béisbol que sigue cada temporada.
“Las mega-urbes, ciudades que rondan y superan los 20 millones de habitantes. Ciudades donde el lujo y el poder extremos se dan la mano con las víctimas de los sueños rotos, donde incluso los que menos tienen luchan por mejorar o al menos sobrevivir. Dhaka, Osaka, Sao Paulo y Teherán, cuatro horizontes cuyos rincones oscuros son plasmados con el particular color de la cámara del mexicano Carlos Cazalis. Un trabajo de años, todavía sin terminar, del que podemos contemplar una parte notable, precisamente en plena calle. Exposición producida en exclusiva para Periscopio. Es la primera vez que se muestra en España.