Periscopio Vitoria, una mirada al fotoperiodismo"Periscopio, una mirada al fotoperiodismo” ha logrado encajar el mosaico de los múltiples aspectos que hoy día conforman la fotografía documental: grandes clásicos, nuevos valores, los profesionales más cercanos a nuestro entorno y los nombres curtidos en los duros márgenes de la noticia volátil y quebradiza. Imágenes que nos perturban o nos emocionan. Imágenes que pretenden ser frías y asépticas pero que nunca lo logran –y tal vez ahí esté la riqueza de este género informativo-, imágenes buscadas o encontradas, siempre expuestas al debate y la discusión. La foto social turística, la conciencia del glamour, la globalización de la imagen documental... ante tanta duda y contradicción volvemos a las preguntas capitales: ¿Por qué la fotografía documental tiene tanto poder, tanta fuerza, en pleno universo de la imagen en frenético movimiento? ¿Sería posible contar la historia actual sin fotografías?
Paco Valderrama · Coordinador de Periscopio
La respuesta a una de las dudas más repetidas ¿Por qué el nombre de Periscopio? Se trata de una metáfora sin ninguna connotación bélica, una tecno-metáfora alusiva a un instrumento óptico que nos permite ver (y comprender en este caso) fuera de nuestra cápsula de opulencia y bienestar, cápsula minoritaria, como lo son las sociedades del primer mundo y blindada en gran medida a las necesidades y demandas del resto de la humanidad. Una realidad global a la que nuestro submarino del bienestar se cierra progresivamente y de la que cada vez recibimos menos información directa, información que no haya sido convenientemente filtrada y maquillada para que no nos conmueva en exceso. El fotoperiodismo es en este contexto un útil notario. Impreciso, visceral, manipulado en ocasiones, pero imprescindible. Nuestro Periscopio se asoma a estos otros mundos a través de un puñado de reportajes seleccionados aunque a veces dichas historias también estén en nuestro entorno próximo pero ocultas e ignoradas. Mirar, ver, conmover y finalmente...comprender.